sábado, diciembre 02, 2006

Capítulo 2

Los días iban pasando y cada vez que iba a ver a mi hermano jugar al fútbol me fijaba más y más en ese hombre que acaparaba todas las críticas, pero no sé porqué, cada vez que lo veía iba creciendo dentro de mi un ansia incontenible de ser yo el que estuviera en el terreno de juego. No sabía lo que hacer para conseguirlo, mi deseo era irreprimible por momentos. Entonces y cuando mi desesperación estaba llegando al límite, una idea descabellada brilló en mi cabeza:

- Papá quiero un helado- comenté.
- Ahora hijo, que el partido de tu hermano está a punto de terminar.
- Es que me apetece mucho, por favor – supliqué.
- Bueno, toma el dinero, pero no te alejes mucho Dani.

Cogí el dinero y corrí hasta situarme cerca del vestuario del árbitro. La primera parte de mi idea había salido como yo quería. No obstante, quedaba lo peor. Esperé un par de minutos hasta que el colegiado señaló el final del partido. Estaba tremendamente nervioso pues no sabía como iba a reaccionar ese hombre, ese hombre al que nadie quería saludar, ni siquiera mirar como a una persona normal, mas no podía dejar pasar esta oportunidad de conocerlo.
La situación no era cómoda, ya que toda la gente que le rodeaba estaba increpándole y el ambiente se estaba tornando bastante tenso. A duras penas llegó a la puerta del vestuario y justo cuando iba a entrar se produjo el encuentro que tantas veces había imaginado en mi cabeza. Reuní las fuerzas necesarias y le dije:

- Señor, ¿puedo hablar con usted?

Se dio la vuelta y me miró con asombro y perplejidad, puesto que no esperaba que entre tanto insulto, unas palabras educadas se dirigieran a él.

- Si chaval, pasa y cierra la puerta por favor.

Lo hice y casi le doy en las narices a uno de los “amigos” que intentaba entrar en el vestuario con intenciones cuanto menos dudosas.

- Señor…
- Llámame mejor Fernando, me dijo esbozando una leve sonrisa.
- Pues veras Fernando, a mi me gustaría ser árbitro pero no sé lo que tengo que hacer para conseguirlo.
- No te preocupes es muy fácil. Mira ésta es la dirección del colegio de árbitros. Allí te informarán de todo muy bien. Es gratificante que alguien entre tanto inepto, este interesado por el arbitraje. Anímate, y ve a nuestro colegio. Seguro que nos vemos por allí.

Le di las gracias a la vez que conseguí relajar toda la agitación que existía en mi cuerpo. Corrí en busca de mi padre que con seguridad estaría ya preocupado buscándome.

- Dani ¿dónde te habías metido? ¿Y el helado?

A mi no me gustaba mentir y menos a mi padre, pero “era por su bien”, no quería enfadarle ni preocuparle.

- Con todo el barullo que se ha formado, se me ha caído. Pero no importa vámonos ya a casa.

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Hola Dani:
Estoy paseandome por vuestra blog, está muy bien veo que la actualizais bastante.

Me han gustado mucho los capitulos de tu libro, te animo a que sigas escribiendo. Aunque mi opinión no sienta catedra los veo muy emotivos e interesantes.
Un saludo.

domingo, diciembre 03, 2006 12:47:00 a. m.  
Blogger Los Novios: Mariví y Dani said...

Bueno, bueno, muchas gracias por tus palabras de aliento. En serio, me alegro mucho que te guste nuestro blog, y los capítulos del libro. Pronto seré yo el que entre en tu blog, así que animo y pa´lante.

domingo, diciembre 03, 2006 3:11:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola cuñaoo!! veo que te has decidido a publicar tu libro autobiografico, jejeje. Ya era hora de que saliera a la luz despues de tantos años ;-)
Besis

domingo, diciembre 03, 2006 8:09:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Aunque parezca surrealista, cuando yo tenía 15 años y tres amigos míos nos dirigimos al colegio de arbitros de otra ciudad y formamos parte de este colectivo que como tú sabes somos los enemigos de allá donde vayamos, pero lo surrealista fue que nos decidimos hacer arbitro viendo un partido de regional en el cual al arbitro le dieron una somanta palos, es más de los tirones de ropa entró en pelotas al vesturio totalmente ensagrentado. Enfín vaya grupo de mazokas.
Un saludo

lunes, diciembre 04, 2006 12:50:00 a. m.  
Blogger Los Novios: Mariví y Dani said...

Pues si cuña, la verdad es que al fin me he decidido, pero vaya, que el libro es autobiografico es solamente a medias. Espero que te guste.

lunes, diciembre 04, 2006 10:44:00 a. m.  
Blogger Los Novios: Mariví y Dani said...

Compañero, la verdad es que si, que un poco masoquistas si que somos, pero eso se lleva o no en la sangre. Debe ser que nos va la marcha. Un saludo.

lunes, diciembre 04, 2006 10:44:00 a. m.  

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